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13 Jun
13Jun


Las personas que empiezan a despertar, pasan por diferentes etapas y desarrollan su intuición más allá del promedio de personas. Llegan a sentir y pensar que son un bicho raro, que están fuera de contexto por lo incomprendidos, aislados y solitarios que se empiezan a sentir. 


Las dudas arropan su mente y tienden a tener un duelo con lo que les dice su corazón y sabiduría interior y lo que la mente y el ego les quieren transmitir e imponer. 


Todo esto es normal y pasajero, en unos, toma más tiempo que en otros, y aunque lleguen a sentirse mal, es seguro que van bien, solo deben ser pacientes y no esperar que los demás le entiendan, no lo podrán hacer a menos que estén en su mismo nivel de crecimiento y despertar espiritual y natural. 

Las personas espiritualmente dormidas no ven las cosas que pueden apreciar los que están en un avanzado estado del despertar del ser, y las medio dormidas todavía no lo ven con claridad. 

Debemos encender la luz que empezará a disipar la oscuridad por nosotros mismos, y luego la próxima luz y así sucesivamente. 

Es bueno y necesario recibir cierta orientación, especialmente al inicio cuando nos sentimos tan confusos y desorientados, pero este proceso hay que vivirlo plenamente y en sus cabales, aunque nos parezca que no lo estamos, no debemos temer y ser auténticos y sobre todo no temerle a la soledad, será nuestra mejor compañera y aliada para poder entender y comprender de que se trata todo este despertar. 

A muchos nos cuesta dejar atrás a los seres amados, a partir del momento en que sentimos ese corrientazo que nos dio el sacudión inicial, queremos que ellos también lo sientan y sean influenciados por este, pero es imposible hacer que alguien que nunca ha visto el sol disfrute de ir a la playa, sería una salida traumática, todo debe seguir un curso moderado y paciente, las prisas solo engendran violencia e incomprensión. 



Una cosa tengo clara en el trayecto que llevo recorrido, que de hecho si me hubiera puesto a esperar y a intentar ver si convencía a los míos para no dejarlos atrás, no estuviera donde estoy hoy día, incluso perdí un tiempo precioso, pues me costó mucho aceptar que ellos no estaban listos aún y que debía recorrer ese camino sola, en algún momento de la vida nos encontraremos en la misma frecuencia vibracional, estamos juntos pero en otros aspectos no, tarde o temprano todos vamos a lograrlo, pero cada cual tiene su hora y su tiempo de despertar, por más que queramos ayudar a los seres que amamos, no podemos interferir con su despertar, pues esto podría alejarlos más de él y retrasarnos a nosotros, incluso regresarnos al sueño profundo, al olvido. 

Existe una especie de código que debemos respetar, incluso la misma fuente de poder a la que estamos conectamos y que somos, respeta eso y nos protege de este retroceso, cuando un aura se va limpiando después de mucho padecer y muchos karmas acumulados, no debe ser contaminada con un aura que todavía no ha empezado ese proceso de limpieza o apenas lo empieza. Las personas deben vivir esa experiencia sin presiones, una cosa es decirle a alguien que debe encender la luz, y otra muy distinta querer encenderla por ellos, si ya hemos aportado esa ayuda de guiarle un poco, de dejar huellas en el camino, es bueno dejar que esa persona respire y abra los ojos por sí misma y vea desde su perspectiva si le ha llegado la hora, pues si no le ha llegado aun y insistimos en que están listos, la caída va a significarle mucho retraso. Cada cual debe dejar sus propias huellas. 

Es como si insistimos en que nuestro hijo es muy inteligente y hace sus tareas y le exigimos a los profesores que lo suban de curso, cuando lo hacen y en realidad no estaba apto para cubrir todo el aprendizaje de ese otro nivel, podría causarle una frustración y estancar su aprendizaje el hecho de tener que regresarlo de nuevo a su curso anterior, se sentirá a menos, como que fracasó, cuando en realidad era el lugar que le correspondía y en el que estaba a gusto hasta que decidiéramos interferir. 



Hay que tener mucho cuidado con eso, ya que este despertar es muy personal y a veces el querer ir a la par con los nuestros conlleva más tiempo y esfuerzo y crea cierto bloqueo emocional que no nos deja avanzar. 

Es como querer salvar a alguien que se está ahogando cuando apenas sabes defenderte del agua, terminarán ahogándose los dos, primero debes ponerte a salvo tú y después estarás en mejores condiciones de ayudar, quizás encuentres un palo y lo puedas sacar por medio de él, o algo surgirá. Incluso la experiencia nos dice que el hecho de avanzarnos y dejarlos rezagados tiene dos ventajas, primero los puedes ayudar mejor desde tu nivel superior y segundo les queda a ellos la satisfacción de haberlo logrado por si solos, porque desarrollan una comprensión y claridad tal, que nada los podrá confundir, simplemente sabrán, por lo tanto no habrá vuelta atrás. 

Preguntarse si nos sentimos mejor que antes con nosotros mismos sin importarnos la opinión de los demás, es el único camino, reencontrarse con uno, con ese maravilloso ser que creímos haber perdido y andamos buscando desesperadamente hace mucho tiempo y muchas vidas, pero solo ha estado dormido en nuestro interior, al encontrarlo, nos encontraremos, y ese reencuentro nos traerá paz y felicidad. 

I. Harolina Payano T. Fluyendo armoniosamente.

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